Siempre he creído en la empresa familiar y hoy más que nunca. La pandemia, el miedo y el distanciamiento social nos ha hecho más fuertes pero también diferentes. Valoramos a las personas, a nuestros empleados, clientes y colaboradores. Creo que nos ha aportado momentos muy duros pero también mayor sensibilidad.
Las empresas familiares llevan el esfuerzo, la superación, la mejora diaria grabada en el ADN y es por ello que, como profesional del marketing, apoyo a toda marca que pertenezca a la empresa familiar, porque sólo ellas son capaces de vender, transmitir, llegar al cliente y sentarse en la mesa el Día de Navidad con toda la familia.
Me Sumo a dar la Cara por a empresa familiar

Me gusta esta iniciativa Me gusta